LOS PERIODISTAS SABEN COMO POCOS ENTES PENSANTES A QUÉ RITMO BAILAN LAS PALABRAS, CON QUE MÚSICA SE HACE EL AMOR. NINGUNA OTRA RAZA CONOCE MEJOR EL PELIGRO EN CUALQUIERA DE SUS PRESENTACIONES, PERO SOBRE TODO, NADIE MEJOR QUE UN PERIODISTA SABE DE QUÉ LADO MASCA LA IGUANA... Aviso: si sigues leyendo aceptas el uso de cookies y todo eso
Esa cosa, hecha de sonidos y silencios, que nos salvará
Foto: Miguel Ángel Cortés
Miguel G Galicia
Al primer sorbo del extracto de granos tostados, mi ánimo vuela
a un lugar paradisíaco. Selva, humedad, montañas. El sol juega con las hojas, mi
mirada se monta en las rocas, las nubes embaten todo a su paso, me dejo llevar
por la sensación.
Al fondo, de muy lejos, la vibración de unas cuerdas envuelve
mi empaque humano.
Son acordes de mil alas sedosas, voluptuosas, crepitan; a
borbotones saltan llameantes y sus hijitas, las chispas ascienden a otros
universos.
Miguel Ángel Cortés - Suma Flamenca - Teatros del Canal (Madrid) - 15/6/2011/ The Flamenco Files, blog del fotógrafo Ricardo Carrillo de Albornoz
No sé si la magia ocurre porque algo le han agregado a mi caldo obsidiano, o porque soy en este momento una rata, y el músico, con donaire hamelinesco, me lleva asido de las orejas a este bosque de niebla en donde todo es vida, todo es lo mismo, y por un milagro que solo se vive una vez, puedo observar la urdimbre hecha por millones de conexiones que lo atan todo y forman un cuadro, un suspiro en el espacio y tiempo que muta a cada brindo de las notas.
Bebo de nuevo. El aire vibra, y en mi ensoñación aunque estoy
vestido me encuentro desnudo. Sonata le llaman, o canción, o melodía, o pieza,
o composición. Entreabro los ojos y allá en el escenario Miguel Ángel Cortés toca
Al Linkindoy.
Siento: ¡carajo! esto de ser humano me sienta muy bien.
Tiempos inéditos, en los que todo parece detenerse, mas no
así la música, ni quienes la hacen, como Vladimir Garnica, guitarrista de larga
trayectoria, quien tiene con él las cartas credenciales, por viejo y por
diablo, para compartir lo que sabe.
Por ello, del 26 al 30 de octubre, a las 17:00 horas,
realizará un conversatorio vía Zoom, para hablar con quien así lo desee, de algunos
de los caminos que mejor conoce y que ha recorrido en el ámbito sonoro: conocer
la música que se hace en el país, la creación de canciones, la composición, el
estudio de grabación, las giras, la realización de conciertos, y lo que se
acumule en la interacción que sostenga con sus interlocutores.
Garnica explica que el confinamiento abre brechas hasta
ahora desconocidas para los artistas, por medios de las plataformas digitales.
Una canción, una propuesta musical, un mensaje puede navegar sobre el río de las
aguas binarias en unos segundos hacia cualquier confín del planeta.
"La pandemia orilla a buscar opciones para crecer como personas", afirma.
Allí está la clave, acepta, para que los creadores lleguen a
más público, potencialicen sus penetración y cobertura. Buenos tiempos se viven
en ese rubro, aunque se debe luchar de manera cada vez más fuerte y ofrecer,
como él ahora, una opción que enganche a un público variado.
"Este taller no es solo para expertos", insiste, "también
lo pueden tomar gente dedicada a la producción de eventos", músicos que
desean ampliar sus conocimientos sobre temáticas que no dominan, por
desinterés, falta de sitios para aprender o ignorancia, o incluso quienes
inician en el manejo de artistas.
Las cinco sesiones están planificadas para darse en 90 minutos,
y tienen como objetivo, ser una introducción que permita a los participantes, despertar
el interés para hacerse de nuevas herramientas en el medio.
Vladimir Garnica es un músico reconocido, en sus más de 25
años de carrera ha participado en proyectos como el grupo Los de Abajo y en la
actualidad en Sazón de María; es guitarrista, productor y compositor; ha sido galardonado
en diversas ocasiones; ha grabado más de 10 discos, algunos con sellos
internacionales como Luaka Bop de David Byrne y Real World Records de Peter Gabriel.
Las nuevas generaciones de músicos son legión. Aislados, si
no todos, sí muchos de ellos. Tienen puntos de coincidencia, su independencia,
pues ya no requieren de las compañías discográficas, utilizan las redes
sociales y plataformas como Spotify, Youtube o Instagram, entre otras, para
darse a conocer, pero sobre todo su propuestas sonoras de mensajes directos,
sin rebuscamientos innecesarios, para compartir quiénes son.
Ese es el caso de Juan Carlos Fiori, cantante y compositor,
radicado en Los Ángeles, que hace de la sencillez su mayor virtud.
Si bien ya no es un muchachito aún es muy joven, y con una
historia lo suficientemente nutrida para compartir ideas del porqué él —como
otros de sus contemporáneos— le gusta lanzar mensajes dentro de una botella en
el océano de la música.
Como éste, cuyo título es “No te rindas": "Hoy, se
puso fea esta situación/ ya siento que hoy no me levanto ni al balcón/ Y, de
pronto todo se nos complicó/ he dado tanto por tener todo el control/ Dicen que
para llegar hay que creer/ La fe resbala por los dedos de mis pies/ pero no te
rindas no/ que aún no has dado lo mejor de ti/ que importará si no llegamos,
puedes ser feliz./ No te rindas no/ que aún no has visto lo mejor de ti/ y
pensarán que no podemos muéstrales que sí./ Hoy, todo me suena a una triste
canción/ ya no he sentido lo pesado, otro escalón/ Y, de pronto todo se nos
complicó / he dado todo por tener en mí el control./ Dicen que para llegar hay
que creer./ La fe resbala por los dedos de mis pies/ pero no te rindas no, que
aún no ha dado lo mejor de ti/ que más da si no llegamos puedes ser feliz/ no
te rindas no/ que aún no han visto lo mejor de ti/ y pensarán que no podemos
muéstrales que sí./ Pero no te rindas no/ que aún no has dado lo mejor de ti..."
Y lo hace a dueto con Poncho Díaz de Los Daniels, de quien
solo tiene halagos y reconocimiento, pues ese grupo, lo ha marcado, tal que
otros como La Santa Cecilia, Los Paranoias o Chicano Batman.
Desde la ciudad californiana, Fiori explica que hoy en día
"nadie tenemos certeza de nada" por eso, él busca expresar
"escribo para sacar lo que siento dentro", que pasa por emoción,
reflexión, idea con pies y cabeza: "Sí, es generacional. Hay una necesidad
de conectarnos porque faltan ideologías. Hay un vacío filosófico y nuestra
generación trata de llenar esos huecos".
Todo lo dice convencido, pero sin pretensión de ir más allá
de sí mismo; sin embargo, acota, si eso le llega a otros, está bien.
Sobre los momentos que le marcaron la senda que lo trae a
este punto, él mismo comparte:
"Mi abuela cantaba muy bien, participó en las
'Caravanas artísticas'; ella me impulsó mucho desde siempre. Yo le preguntaba
si mi papá también cantaba y me respondía que sí, pero que a él le deba vergüenza
hacerlo en público. Por eso, a ti no te debe dar pena.
"Un día, a los cuatro años de edad, en una fiesta le
dije a ella quiero cantar, y fui con la banda y le pedí que me acompañara",
y así fue que todo empezó para él.
Juan Carlos Fiori, es un cantautor y productor musical, videográfo
y editor mexicano en California. Lanzó el 1 de septiembre su tema “No te
rindas”, latino de pop rock y a finales del mes hará lo mismo con "Love
Will Win", totalmente en inglés.
De propuesta sónica clara, de letras claras, pero más de
ideas claras, Fiori, comparte frases con la alegría y desenvoltura del novel
artista: "No tenemos certeza de nada, pero sí la esperanza"; o ésta
otra: "No me quedo con ganas de escribir y cantar lo que tengo
dentro".
Pero ésta frase es, quizás, la que mejor lo define: "Soy
un artista de mucha fe".