lunes, 12 de noviembre de 2018

Algo se murió en mí con la partida de Stan Lee


Crédito de foto: Stan Lee, founder of Marvel Entertainment Inc., poses next to a Spider-Man model in his office in Beverly Hills, California, U.S., in 2008. Jonathan Alcorn—Bloomberg/Getty Images / La imagen está tomada del site: http://time.com/4117869/stan-lee-spider-man-creation/

La primera vez que supe de Stan Lee fue por un primo que me enseñó el mundo del comic. Él, mi primo de nombre Valentín me llevaba unos años, crecimos juntos, hasta que las drogas lo separaron de mí y de los nuestros.


El primer ejemplo del trabajo creativo de ese portento de imaginero, lo tuve entre mis manos con un número del Asombroso Hombre Araña. Una vez que conocí la vida de Peter Parker, supe que la vida no sería la misma… miento, en realidad no lo supe hasta después, con la certeza de la que ahora puedo presumir.


Además de enriquecer mi mundo de fantasía, ¿ya dije que yo tenía unos seis años?, no importa, me permitía evadirme de la trágica vida que el espíritu boxeador de mi padre, nos daba a mi madre y, por ende, a nosotros, sus hijos.

Crédito de foto: tomada del site: http://mouse.latercera.com/mark-ruffalo-hulk-y-wolverine-crossover/

Los colores, los nombres, las aventuras, los diálogos, las historias, todo ello, en tinta y papel me condujeron a otros títulos —como Hulk, mi preferido porque es el más humano de sus creaciones, creo, el que más refleja la condición humana del ser y su lado obscuro, los X-Men, los 4 Fantásticos— y con ello a engrosar mi lista de puertas a las que podía escabullirme cada que quisiera o lo requiriera.


Valentín me enseñó en esa etapa que uno puede convertirse en el héroe que uno desee, y yo lo hacía pero además probaba nuevos superpoderes, con sólo alzar las manos, formar escudos de luces brillantes; capas que me hacían desaparecer —que en realidad eran sábanas o toallas anudadas al cuello—, con rodar como un tornillo humano, sin siquiera despeinarme; gritar hasta hacer llegar a unos planetas mi llamado de auxilio o anunciando mi llegada en un santiamén.


Por Stan Lee y mi primo Valentín aprendí que el mundo cabe en una viñeta, que el asombro más grande o el horror más pastoso duran lo mismo que una página. Que la realidad puede fragmentarse avanzar, acercarse, teletransportarse, alejarse de un cuadro a otro. Que no importa si no sabes leer letras, si aprendes a leer imágenes, lectura primigenia de los amantes de las historietas, como les llamaban en otro tiempo a esos ejemplares que hoy me aguardan, amarillentos, desgajados los más, rotos.

Por ellos, y gracias a ellos, supe que la felicidad huele a papel, los mundos posibles tienen sabor a esperanza de un mundo mejor, posible…


He leído que el creador de esas realidades murió a los 95 años de edad, y con esa noticia, sin dramatismos, puedo decir que con él muere una parte de mí, igual que me sucedió cuando me avisaron que Valentín había sido asesinado, por una “mona” de activo —así se le dice por estos lares, a las torundas mojadas en resistol, llamado activo, o thiner, que inhalan quienes buscan sumarse a las filas de los superhéroes eternos, alterando su cerebro—, a la vuelta de mi casa; ya convertidos ambos en superseñores, bueno él no, él vivió su sueño shazamesco, peterpanesco, peterparkeresco, para siempre…


O así lo imaginaba cada que lo veía, cuando nos cruzábamos en la calle, con mirada extraviada en el infinito me decía desde el fondo de su cordura, modificada por los años tóxicos, que era el Capitán Marvel, personaje que, debo decir, el muy cabroncete me cambió a ese —intercambiábamos cuáles héroes éramos como si de estampitas de álbum, se trataran— por el Wolverine que me había ganado previamente, y que yo amaba...


Fotografías de comics: Miguel G. Galicia

viernes, 15 de junio de 2018

Vienen tiempos nuevos tras elección 2018 en México



Este proceso electoral me está gustando mucho más que otros, por varias razones:
—Personas muy queridas han estado sacando su lado más conservador, algo insospechado para mí, quien creía que los conocía

—Las campañas de miedo no están funcionando como antaño, sólo están produciendo el efecto contrario, acendran el resentimiento social contra los políticos que durante décadas han saqueado los recuros naturales y públicos de la nación.

—Las redes sociales, con todo y que son empleadas como terrenos de guerra mediática —mentiras, medias verdades, gracejadas, infamias, calumnias, información real, verificada— por todos los contendientes, hacen su labor de informar, y allí creo que debemos todos cruzar información y buscar y cotejar lo más y mejor que se pueda cada nota, video, reportaje, foto, etcétera.

—Y lo más importante: los grupos de poder, de todos los sectores en el país están pasando del rechazo, el miedo al candidato, líder en los sondeos de opinión —Andrés Manuel López Obrador (AMLO)—, a la desesperanza, el odio y finalmente la aceptación...

Tengo más puntos por los que me gustan más estas elecciones generales en México, que otras, pero con eso por ahora...

Se vienen tiempos en los que sin importar cuál abanderado gane el 1 de julio de 2018, debemos, TODOS los ciudadanos fiscalizar, escudriñar, cada paso, cada promesa, cada proyecto ofrecido en campaña para, ahora si, participar del gobierno de este país, y no soslayar una responsabilidad que debe ser compartida...


Foto tomada de: https://lopezobrador.org.mx/2018/06/12/palabras-amlo-a-la-llegada-del-tercer-debate-presidencial-en-merida-yucatan/

martes, 20 de febrero de 2018

México 2018, el año que todo se decidió

Recuerdo que en pasadas elecciones presidenciales en México, amigos muy queridos usaron sus muros, y los de otros, para hacer patente su posición política —que devino en lamentable fanatismo—. Yo de pronto participé, y al final algunos de plano tuvieron que cancelar sus cuentas porque sus argumentos eran tan cuestionados que no aguantaron la presión.

Hoy leo y aplaudo la valentía de algunos otros amigos, queridos también, que ejercen su derecho de hacer públicos sus odios, filias, fobias y taras políticas.

Yo de plano mejor me hago el occiso, tengo mucho que opinar pero cada quien nuestros traumas.

Todos los politiquetes mexicanos son cuestionables, TODOS.
La clase política de este y otros países sólo anda con la intención de chingarnos, pero prefiero un cambio en el gobierno, que seguir siendo abusado por los pelafustanes de toda la vida.

Quienes me conocen saben que intento profesar el izquierdismo social —cuyo concepto comparto con PIT II—: ese que no se ciñe sólo al partidismo o a simpatías políticas. Me gusta ayudar al otro, ser solidario, cuidar el medio ambiente, respetar a mis mayores, y ese tipo de cosas.

Que nadie olvide que los políticos buscan nuestra división, porque si lo consiguen, como en pasados comicios, sucederá lo que dicen los de Molotov: "Más fuerte nos van a venir a coger".

Por eso creo que es preciso no caer en el extremo de mandarnos a la chingada porque no coincidimos en el odio o amor a tal o cual animal político...

Esos putetes se abrazan y besan en privado, mientras nosotros, nos madreamos... eso

viernes, 22 de septiembre de 2017

La oportunidad que deja en México el sismo del 19-S-17



Luego de la información difundida tras el sismo del 19-S-17, en la Ciudad de México, Puebla y Estado de México, en cuyas imágenes resaltaban la solidaridad y organización ciudadana en primera instancia, ante el desastre, ha habido un golpe de timón en los medios de comunicación impulsado desde al gobierno federal, en el sentido de que son la marina y el ejército los que llevan la batuta tanto de la organización como de las labores de rescate.

En el terremoto de 1985 la administración del entonces presidente Miguel de la Madrid Hurtado, mostró su ineptitud de principio a fin, tanto que fueron los ciudadanos quienes, como pudieron, se encargaron de levantar desde un tabique hasta lozas o edificios completos colapsados.

El mensaje que se pretende enviar es, por un lado, mostrar que éstas autoridades saben cómo y qué hacer en casos de desastre; que son fuertes y pueden gobernar. Así se explica porqué son altos mandos de las fuerzas armadas los que dan la cara para dar a conocer saldos de daños y pérdidas humanas. Por otro, se pretende apuntalar su desgastada imagen y acercarla a la gente, de la cual tomó distancia desde que sus tropas fueron enviadas a las calles a luchar batallas, que eran competencia de la policía, para combatir a narcotraficantes.

En año de elecciones presidenciales, el actual mandatario Enrique Peña Nieto, y sus ministros —de Educación, Aurelio Nuño Mayer; de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong y de Salud, José Narro— han “tomado” las pantallas y los medios tradicionales, e incluso han eclipsado, a través de la televisión, diarios, portales y agencias, al jefe de gobierno local Miguel Ángel Mancera, autodenominado aspirante a la presidencia para 2018, amén de hacer lo posible por “tomarse la foto”, y repartir gestos de tristeza, abrazos y promesas de apoyos, que quizás nunca lleguen, como ha sucedido en múltiples ocasiones previas.

No se necesita ser demasiado suspicaz para pensar que la cúpula que dirige los destinos de México hasta 2018, quieren imprimir, con tinta indeleble, en la memoria colectiva que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) debe seguir gobernando el país.

Cabe recordar que por medio de la aplicación WhatsApp y redes sociales como Facebook y Twitter se ha difundido información falsa, sin autoría ni fuente, cuestionando los hechos y decisiones gubernamentales, lo cual refleja una contra-campaña de propaganda, y que pretende generar descontento hacia todo lo que suene oficialista.

Aunque logran viralizar sus contenidos, sus mensajes no generarán el efecto deseado, que es restar reconocimiento a una clase política mexicana ya de por sí vilipendiada y falta de credibilidad, por los casos de corrupción en los que a nivel federal y estatal, se han visto involucrados sus representantes; en cambio sólo confunden y multiplican el miedo. ¿Por qué? Porque el mexicano vive de oleadas, es reaccionario-olvidadizo, dado que igual que una bandera que es azotada por fuertes vendavales: se mueve con furia, se revuelve, se tuerce, se agita con vehemencia, sin embargo nunca logra zafarse del mástil, y al final termina, exangüe, por rendirse.

En esta época en la que las personas, gadget en mano, dan a conocer in situ qué, cómo y dónde sucede cada evento —léase derrumbe, rescate, entrega de apoyo— han tomado la delantera, una vez más, y ya lograron presionar a los políticos para que, al menos, se comprometan a entregar o no ejercer sus onerosas partidas presupuestales de las campañas electorales de 2018, para que éstas sean redirigidas a las necesidades de los damnificados. Falta el Instituto Nacional Electoral (INE), el cual no se ha pronunciado al respecto en ese mismo sentido. Esperaremos que la intención de la mayoría de los partidos políticos, respaldada en voz de sus voceros, se consume.

Más allá de los lugares comunes, de las muestras de solidaridad, los mexicanos tienen una oportunidad única tras el movimiento telúrico del pasado martes, pues tienen coincidencias que los unen y fortalecen el tejido social: los une la solidaridad y el repudio al oficialismo. Pero sobre todo tienen herramientas, como nunca antes en la historia, como las redes sociales e internet en general para supervisar y exigirle a la clase política que haga lo que le corresponde: gobernar y administrar recursos con propiedad, sin corrupción, compromiso y transparencia.

Foto Tomada de: http://de10.com.mx/cultura-digital/2017/09/21/fuerzamexico-fotos-del-antes-y-despues-del-sismo-en-mexico / Buzzfeed y Televisa

lunes, 29 de agosto de 2016

Conocí a Juan Gabriel en varias ocasiones


I
Conocí a Juan Gabriel en varias ocasiones:
Mi tía Gloria era la hermana más pequeña de mi madre. Era mayor que yo cinco u ocho años. La última de las hijas de mi abuela, quien años antes había muerto de hidropesía dejándola en la orfandad total, desarrolló diabetes infantil. Tendría como siete u ocho años, supongo, cuando se la descubrieron. De ella aprendí a andar en bicicleta, a bailar música disco, algo de cumbia, y… a escuchar a Juanga.
Por ser la más chica, mi madre la procuraba mucho. Por ello y porque la queríamos mucho, pasaba largas temporadas en mi casa. De hecho si no estaba en su hogar o en el hospital la pasaba con nuestra familia.
Un día de junio yo buscaba unos calcetines cuando encontré un casete blanco. Le pregunté si podíamos escucharlo. Ella me lo contó todo. quién era el cantante, por qué cantaba lo que cantaba, y que lo amaba. Lo escuchamos y me agradó su voz. Así empecé a conocerlo. De tales temas me impactó mucho que decía que no había nacido para amar, que nadie había nacido para él… Pobre muchacho, pensaba yo, nadie lo quiere.
Días después apareció en un programa dominical conducido por un locutor de lentes, que siempre me cayó muy mal; menudo, de voz tipluda y sonrisa falsa. Entonces mi papá dijo: "Ese cantante es mi novio". No comprendí mucho pero no dije nada. Seguimos viéndolo hasta que llegaron los comerciales. El cantautor repetiría en ese y luego haría otros programas a lo largo de los años, y se transformaría en un hombrón cuya dimensión podría contenerse a sí mismo por triplicado.
Ya luego crecí, alejándome de sus canciones, pero siempre acompañado de ellas por vía intrafamiliar. En las primeras borracheras estuvo presente, en los primeros viajes en transporte público también, en las primeras críticas por su respaldo a partidos y personajes políticos infames en todas partes…


II
Trabajé para empresas discográficas nacionales y extranjeras, y en una de ellas me pidieron que lo entrevistara y le pidiera hablar de una cantante que era un importantísimo lanzamiento, mismo que luego se perdió entre listas y listas de álbumes, de artistitas, y de no-éxitos radiales.
Esa tarde llegamos luego de comer. Un hombre obeso, envejecido, fuerte, de mirada vivaz, voz ronca, y concentrado en él y su entorno, camaleón de emociones frente a la cámara, me estrechó la mano. Leyó la hoja con las preguntas que debía responder, tachó tres o cuatro y empezamos.
Dijo lo que quiso, pero también dijo lo que me pidieron que le pidiera que dijera de la cantante en turno. Quedó grabada la charla-soliloquio en un CD que el tiempo y la mediocridad se comieron.


III
Hoy he vuelto a conocerlo, pero ya desde una era en que las frases y las imágenes y los videos y las canciones —las suyas, en su voz o en la otros— y las lágrimas, son tamizadas en pantallas líquidas. Juan Gabriel murió el domingo 28 de agosto de 2016 a causa de un infarto. Deja un legado de más de mil 800 canciones, interpretadas por más de 200 cantantes en todo el mundo.
Actuaciones, duetos, colaboraciones, acoplados, homenajes, conciertos, palenques —él solo, o acompañado de banda sinaloense, orquesta sinfónica, mariachi, grupo—, temas indelebles como "La Diferencia", "Querida", "Yo no sé qué me paso", "Amor eterno", todo en su conjunto marca el imaginario colectivo mexicano tan necesitado hoy en día de creer en algo o en alguien; falto de héroes de carne y hueso porque los otros, los de bronce y pátina se sumen cada vez más en la ciénaga de la memoria.


Juanga murió en Santa Mónica, California, Estados Unidos, a la edad de 66 años, y de él el mundo dirá que es/era/será un ser mitológico mitad estrofa, mitad dolor, mitad amor, mitad sensiblería, mitad nostalgia, mitad rencor, mitad coro, mitad hombre, mitad dios…
Estoy seguro de que si mi tía Gloria viviera lo lloraría, como hoy lo hacen miles o millones de cuentas en Facebook o twitter o vine, o tumblr o linked-In o lo que sea, noticiarios, presidentes… Me pregunto si mi padre seguirá diciendo que es su novio, o al menos que lo solía ser…


Fotos tomadas de internet

jueves, 19 de mayo de 2016

INER "sirve en la mesa" nuevos tratamientos contra las cardiopatías


Por Miguel G. Galicia


Los investigadores del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias Ismael Cosío Villegas (INER), (http://www.iner.salud.gob.mx/) apuestan por resolver el problema de las cardiopatías en México con nuevos enfoques médicos, como el tratamiento de las causas que las desarrollan o acentúan: obesidad, tabaquismo, sedentarismo y hábito alimenticios.

Así lo señaló en entrevista el doctor Arturo Orea Tejeda, Coordinador del Servicio de Cardiología de esa institución, quien apuntó que “con la industrialización del país en los años 40 o 50 se nos vendió la idea del éxito y del consumo de productos industrializados”.

Eso aunado al incremento de las cantidades que se ingieren en la actualidad repercutió en los hábitos alimenticios de los mexicanos, cuyo peso y problemas relacionados con esa condición han aumentado a niveles alarmantes en el país con el correr de los años. Eso, según Orea ha provocado un problema de salud pública que se debe atender con urgencia.

El equipo de científicos que él encabeza ha desarrollado alimentos sanos y tratamientos integrales en los que intervienen especialistas de diversas disciplinas como ingeniería de alimentos, chefs, psicólogos, nutriólogos, ingenieros electrónicos entre otros para enfrentar las cardiopatías e hipertensión arterial cuyo objetivo es modificar los hábitos de vida de los pacientes.

Para Arturo Orea muchos mexicanos propician para sí mismos “un círculo vicioso”, con el “sedentarismo y la obesidad. El paciente empieza a roncar por esa razón, tiene alteraciones en los lípidos, la presión arterial de eleva, daña el riñón, el cerebro, los ojos”.


Así también Orea Tejeda advirtió que “toda esta circulación inapropiada genera un trabajo descomunal en el sistema vascular, en el corazón. Y si además la persona fuma entonces se convierte esto en un coctel de destrucción masiva de órganos, en donde esta insuficiencia cardiaca y respiratoria juegan un papel fundamental, pues es de lo que se muere”, sentenció.

“Tratamos psicológicamente a los pacientes y a quienes los atienden pues ellos también requieren de atención de ese tipo” dijo, y explicó que cuando a las personas que padecen del corazón se les indica que deben modificar su alimentación presentan ansiedad.

Otros factores que inciden en el estrés de los pacientes es saber que deben cuidar su sobrepeso, diabetes, hipertensión o deben dejar de fumar, por lo cual se les canaliza a los psicólogos con el fin de que traten tal situación y de que trabajen “en el apego hacia el tratamiento”, expresó.

“Con las recomendaciones de alimentos y porciones recomendadas por los nutriólogos, los chefs profesionales hacen recetas que les comparten permitiéndoles a las personas comer rico y nutritivo”, describió el doctor egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Con ese tipo de atención global, refirió Orea, las personas bajan de peso y su mejoría se hace evidente, lo que disminuye el riesgo de sufrir algún problema mayor del corazón, o frenar el que ya tienen.

Tras realizar estudios los científicos del INER han descubierto que quienes consumen alimentos que contienen fructosa “presentan alteraciones metabólicas importantes y alteraciones vasculares importantes”. Esa es otra línea de investigación del instituto que está en desarrollo, finalizó.

Recuadro:
La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que hay más de mil millones de personas con sobrepeso en el planeta y que esta cifra aumentará a mil 500 millones en 2015.
Fuente: http://www.who.int/mediacentre/news/releases/2005/pr44/es/
Según el Instituto Mexicano para la Competitividad el 73 % de los adultos y el 35 % de los niños y adolescentes tienen sobrepeso u obesidad.
Fuente; http://imco.org.mx/banner_es/kilos-de-mas-pesos-de-menos-obesidad-en-mexico/

jueves, 14 de abril de 2016

El investigador de UPIITA que comparte ciencia y experiencia


Por Miguel Galicia

Superar sus difíciles condiciones económicas llevó al investigador de la Unidad Profesional Interdisciplinaria en Ingeniería y Tecnologías Avanzadas (UPIITA) Miguel Félix Mata Rivera, a convertirse en un científico.
Este ingeniero en computación, maestro y doctor en Sistemas de información geográfica, está a cargo del laboratorio de cómputo móvil del centro de investigación del Instituto Politécnico Nacional (IPN).
Según cuenta él mismo han sido varios los momentos que cambiaron su vida.Uno fue cuando formó parte como becario del programa de Formación de investigadores (PIFI), el cual ya no existe pero en su momento permitía que jóvenes estudiantes trabajaran con expertos en diversas áreas para vivir la experiencia de sus labores diarias.
“Tuve la oportunidad de trabajar con una doctora que estaba en química, y como yo estaba en computación, quedé muy alejado de mi área de competencia”, señala y afirma que en esa época, año 2000, el correo electrónico no era tan común por lo que al no estar relacionada con la tecnología, la doctora le solicitó apoyo para integrarse al medio tecnológico.
En ese momento le pidió le ayudara en la organización de un congreso, él se encargaría de enviar las invitaciones. “Me solicitó que ensobretara (sic) cientos de cartas; entonces no era como ahora que envías un email y puedes llegar a miles de personas, así que imagínate lo que me tardé”.
Eso lo desanimó y le llevó a cuestionarse si deseaba ser científico. Al poco tiempo se percató de que la investigación es algo más enriquecedor.
Miguel Félix Mata ha vivido durante muchos años en Ciudad Netzahualcóyotl, en el Estado de México, en los límites con el Distrito Federal. “Provengo de origen humilde”, dice para explicar que como “siempre estaba muy limitado económicamente” y como en casa los gastos corrían, decidió trabajar en la iniciativa privada.
Pero todo el tiempo “sentía la espinita de dar clases, algo que me gustaba desde que era estudiante”. De hecho algunos de sus profesores le comentaban que veían en él a un maestro. “Cuando en clases yo explicaba algo me daba cuenta de que varias miradas me seguían, sin perderme de vista y eso me agradaba”.
Hoy en día tiene 14 años de docente y ese hecho sigue sucediendo. “Algunos colegas que lo ven me dicen: ‘Es que tocaste al alumno’, y sí es verdad. Es cuando el alumno descubre que puede dedicarse a eso que está escuchando de mí. Le emociona tanto el tema y dado que uno como maestro también se emociona se crea un click entre los dos”.
En su trabajo “tenía esa necesidad de hacer click con alguien. En el trabajo yo no tenía esa parte”, describe y abunda que laboró para empresas del ramo bancario y aseguradoras.


“A mis alumnos les digo ahora: ‘Para que ustedes se den cuenta si sienten vocación en el lugar y trabajo en el que se encuentran, fíjense en algo, si están constantemente viendo la hora de salida, no es su vocación’. En aquellos trabajos los últimos 10 minutos eran los más largos, pero aquí en la docencia me quedo dos horas más, de gusto, por mi pasión de querer conocer más”, señaló.
La plática de este joven politécnico está salpicada de otras pasiones, la literatura, por ejemplo. Al momento de hablar de lo que siente al ofrecer cátedra a sus alumnos, relata: “Como cada vez esta área crece y crece yo me siento rebasado. Obviamente las bases teóricas son las mismas pero la aparición de tanta nueva tecnología, tanto dispositivo... Es increíble porque uno como estudiante quiere que el profesor le diga aquí está todo. Ahora lo que yo regalo es experiencia, no regalo tanto el conocimiento, porque como diría (Gabriel) García Márquez: ‘Creo que el combustible ya casi se me acabó’. Si llené el tanque y creo que ya corrí todo lo que había que correr”.
Otros de esos momentos que le cambiaron su rumbo sucedió al enterarse “de que mis trabajos de investigación le interesaban a otras personas. Inicialmente quería solo dar clases. Yo nunca pensé que se podía hacer vida como investigador”.
Profesor al fin, ofrece un consejo a quienes desean dedicarse a la ciencia. “Hay quienes son expertos en su área pero no se internacionalizan. No salen a congresos, no tienen una red de colegas grande o no es muy interdisciplinaria, es decir, los de química, sólo se enfocan a eso. Yo cuando llegué a la computación me di cuenta que podía interactuar con personas de distintas especialidades como de ciencias sociales, salud”.
Al estudiar la maestría y el doctorado “yo veía como mis profesores viajaban a Suiza, Dinamarca. A mí me gusta mucho viajar” por eso él quería cruzar esas fronteras, pero sobre todo relacionarse y compartir con personas de otros países, rememora.
“Deseaba romper con esa barrera (cultural) mexicana como dicen muchos, de creérnosla que sí hay alguien que le interesa lo que hacemos. Tengo un colega francés que conocí en un congreso, conversamos, y al final de mi ponencia se me acercó muy interesado, y como era parte de mi tesis doctoral me sentí muy sorprendido y halagado. Ahí fue cuando desperté y me di cuenta de que debía seguir un camino de investigación”.
A partir de ese momento comprendió que debía crear una red de colaboradores y de intercambio de información en México, Francia, Japón y España que le ha permitido a través del tiempo saber que las suyas son propuestas que pueden competir a buen nivel en todo el mundo, “a pesar de que el sistema nos indique que no lo tenemos”.


Combatir la obesidad en México...

Uno de sus proyectos de investigación más novedosos es el diseño y creación de un equipo que combina sensores de localización, de funcionamiento de órganos vitales y de movimientos con software, aplicaciones en gadgets cuyo fin es monitorear la salud y controlar el peso de personas con tales problemas: Sistema Semántico de Interfaz humana y Realidad aumentada para el seguimiento y control del tratamiento de la obesidad en México utilizando Web y teléfonos celulares inteligentes.
El doctor Mata Rivera aseguró que “en la actualidad prácticamente todos traen un teléfono celular o computadora en sus bolsillos”, de allí que surgió su idea de crear tal dispositivo, el cual se lleva en el antebrazo igual que un reproductor de música.
Ya colocado este pequeño aparato de 200 gramos mide el peso, quema de calorías, ritmo cardíaco, presión arterial del usuario. Todos esos datos se suman a un plan alimenticio personalizado. Es importante decir que también tiene la modalidad para conectarse a un monitor en casa, a través del cual se proyectan y se registran los ejercicios recomendados para bajar de peso, con metas y logros por sesión.
Miguel Mata afirmó que la tecnología incrementa las posibilidades de que el ser humano interactúe con los aparatos que son parte de su vida cotidiana. “El aumento de las capacidad de los sensores, la alta conexión a redes es lo que ha permitido que este tipo de aplicaciones tengan un bum en cuanto a la explotación que podemos hacer de ellos”, expresó.
El profesor-investigador de computación en la carrera de ingeniería telemática de UPIITA agregó que “áreas que antes no era posible explorarlas, como censar el cuerpo humano, que antes eran un poco lejanas hoy son una realidad. Ya no se les ve como futuristas ahora se busca cómo integrarlas y se les saca mayor provecho. ¿Cómo se mejoran sus tiempos de respuesta de estas interfaces? Utilizando los sensores kinect, GPS, los sensores de órganos vitales”.
Tales avances e integración del ser humano con los aparatos le llevará a “lograr la integración de todo. Será la solución integral donde coincidan elementos tecnológicos como aplicaciones de ubicación geográfica como Waze, Google maps o realidad aumentada. Literalmente el usuario ya nada más tendrá que hablar, pedirla y hacerla realidad. El tiempo que debíamos esperar en lo que emitíamos la indicación y recibíamos respuesta desaparecerá. Será como interactuar como con cualquier otra persona”.
El futuro es ese “que podamos interactuar con los robots, con todos los elementos no solo digitales sino físicos, de tal manera que nosotros podamos hacerla parte de nuestra vida cotidiana. Para resolver muchísimas tareas que antes nos llevaban horas nos tomarán minutos, y obviamente en la parte de la salud tendremos diagnósticos, sin necesidad de que nos tengamos que hacer chequeos, y referir el tipo de vida que uno lleva y sus consecuencias, incluso podremos recibir alertas de salud desde los dispositivos”, enfatizó.


La vida como una canción

Para Rivera Mata existen dos tipos de investigaciones: “Revolucionarias e incrementales. A los alumnos les decimos que no estamos reinventando la rueda ni le hilo negro, sí hay gente que sí hace investigación y que revoluciona el mundo”.
En lugares como UPIITA se van forjando los escalones “de una escalera” del conocimiento “que no va a acabar, aunque tú digas mira ahí está el descanso descubres que todavía falta otro tramo, pero entonces uno sólo hace un pase de estafeta, nos damos cuenta de que quien va a llegar a la siguiente etapa es el chico que viene atrás. A la siguiente generación le decimos: ‘Tú vas a seguir el siguiente escalón para esto que estamos visualizando’”, dijo.
La mayor satisfacción de este docente es sin duda “ver en las graduaciones la felicidad de los padres al ver a su hijos terminar una carrera, y que se van a convertir en alguien que le sirva al país. Eso es lo más importante dejarle eso a la sociedad”.

Este joven cuenta actualmente con 39 años y casi tres lustros como docente e investigador, tras esos años hoy en día en su oficina se diseñan y desarrollan las nuevas propuestas de tecnología inalámbrica cuyos prototipos un día serán parte de nuestra vida cotidiana.

Finalmente Miguel Félix Mata Rivera envía un mensaje a quienes estudian y desean hacer de la investigación su proyecto de vida: “Uno escucha una canción y casi desde los primeros segundos te entusiasma, pero también sucede lo contrario, hay que cambiarle de estación. Lo mismo ocurre con la vocación. Si un día escuchas en una clase un tema y te atrapa, te apasiona, entonces te tienes que entregar a el pero hay que entregar mucho sacrificio, dedicarle tiempo y obviamente debes invertir literalmente tu vida para lograr eso y dar un aporte hacia los demás. Trabajamos para los demás no para una satisfacción personal”.

Algo se murió en mí con la partida de Stan Lee

Crédito de foto: Stan Lee, founder of Marvel Entertainment Inc., poses next to a Spider-Man model in his office in Beverly Hills, Californi...